Nacido en las orillas sagradas del Lago Chilika, en el tranquilo pueblo de Rambhâ, estado de Orissa, India, Swami Shankarananda Giri llegó al mundo un día después del Janmâstami, la celebración del nacimiento de Krishna. Sus padres, Khetrabasi y Radha, lo nombraron Krishna Chandra, “la luna de Krishna,” reflejando la divina conexión de su alma desde su nacimiento como el octavo hijo de esta humilde familia.
Desde temprana edad, el destino lo separó de su madre y lo llevó a vivir con su abuelo materno, iniciando su camino de desapego y búsqueda espiritual.